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Averías y seguridad

La mitad de las urgencias eléctricas de una casa no son una avería de la casa. Distinguirlo en dos minutos ahorra una visita y a veces un susto.

Primero: ¿es tuyo o es de fuera?

Antes de mirar el cuadro, mira por la ventana. Si los vecinos y el alumbrado de la calle también están sin luz, es un corte de la distribuidora y no hay nada que hacer en tu cuadro: se avisa a la distribuidora de tu zona, que no es lo mismo que tu comercializadora.

Si el resto del edificio tiene luz y tú no, el problema está de tu puerta hacia dentro y el cuadro te va a decir bastante: qué protección ha saltado y si vuelve a saltar al rearmarla.

El límite de lo que puedes tocar es claro. Rearmar una protección, desenchufar aparatos para descartar y revisar visualmente el cuadro, sí. Abrir el cuadro, manipular cableado, tocar la derivación individual, la caja general de protección o el contador, no: eso corresponde a un instalador autorizado o a la propia distribuidora, y en el caso del contador está además precintado. Si algo huele a quemado, si hay humo, si el cuadro está caliente o si una protección salta inmediatamente al rearmarla, se corta el general y se llama.

Guías de averías

Fuentes

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