Cómo estimar la potencia que pide tu casa a partir de los aparatos que usas a la vez, y las señales de que la tienes mal ajustada.
Inicio › Potencia
Potencia contratada
Es el ajuste que más gente tiene mal y el más fácil de revisar: si nunca te salta el general, probablemente estés pagando por potencia que no usas.
Qué es exactamente
La potencia contratada es el máximo de kilovatios que puedes tener funcionando a la vez. No es energía consumida: es capacidad disponible. Si la superas, el contador corta.
Se contrata en valores normalizados, no en cualquier número. Y desde hace años se puede contratar una potencia distinta para el periodo punta y llano (P1) y para el periodo valle (P2 en vivienda), lo que permite ajustar mejor una casa que concentra el consumo por la noche. La nomenclatura P1, P2 y P3 cambia de significado según se hable de potencia o de energía, y ahí es donde casi todo el mundo se pierde.
Aquí no vas a encontrar tarifas ni precios: cambian constantemente y una cifra caducada es peor que ninguna. Lo que sí puedes hacer es calcular cuántos kW necesitas de verdad, y con ese número ir a comparar.
Guías de potencia
W, kW y amperios: qué mide cada unidad y cómo pasar de una a otra sin confundirla con los kWh.
Voltios por amperios, ejemplos con aparatos de casa y por qué no hay que sumarlo todo.
Punta, llano y valle: horarios, fines de semana y cuándo te compensa mover consumo.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.