Inicio › Contratación › Cómo dar de baja la luz

Dar de baja la luz: cómo se hace y qué conviene saber antes

La baja se pide a tu comercializadora. El contador y la instalación no los tocas tú, y volver a contratar después es un alta nueva.

Antes de dar de baja, piensa si de verdad es una baja

Dar de baja la luz significa terminar el contrato de suministro de una vivienda. Es lo que haces si vas a derribarla, si la vendes y el comprador no seguirá con tu contrato, o si no la vas a usar nunca más.

Si lo que quieres es que el contrato pase a otra persona, no es una baja. En ese caso lo que necesitas es un cambio de titular. Y si solo quieres pagar menos mientras la casa está vacía, dar de baja casi nunca compensa: bajar la potencia suele bastar.

Cómo se pide la baja

  1. Localiza tu CUPS y tu número de contrato en una factura.
  2. Contacta con tu comercializadora por el canal que admita bajas (área de cliente, teléfono o correo).
  3. Indica la fecha en la que quieres que termine el suministro.
  4. Guarda el justificante de la solicitud.
  5. Pide la factura de cierre y comprueba que no se sigue facturando después de esa fecha.

La comercializadora tramita la baja con la distribuidora de tu zona. Tú no hablas con la distribuidora para esto.

Qué pasa con el contador y la instalación

El contador, la acometida y la caja general de protección son de la distribuidora. Ni los desmontas ni los manipulas, estén o no en servicio. Si la baja requiere que la distribuidora corte o precinte algo, lo hace ella.

Tu instalación interior, el cuadro y los cables, sigue siendo tuya. La baja del contrato no la retira.

Qué conviene mirar antes de firmar

  • Permanencia o penalización. Algunos contratos las llevan. Se ve en tus condiciones, no hay una regla general.
  • Servicios añadidos. Mantenimiento o seguros pueden ser contratos aparte que hay que cancelar también.
  • Lecturas y fechas. Que la factura final cierre con una lectura real o razonable.
  • La fianza o los depósitos, si los hubiera, y cómo te los devuelven.

Volver a contratar después

Una vez dada de baja, la vivienda se queda sin suministro. Para tener luz otra vez tienes que pedir un alta de luz, y según el caso te pueden pedir documentación de la instalación. Qué se exige varía por comunidad autónoma, así que lo confirma el órgano competente en industria de la tuya.

Por eso mi consejo es claro: si hay alguna posibilidad de que vuelvas a necesitar la luz pronto, no des de baja. Reducir la potencia y dejar el contrato vivo suele ser más sencillo que volver a empezar.

Aquí no hay comparativas de tarifas ni precios: caducan casi a diario. Esta guía te explica el trámite, no qué oferta te conviene.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se da de baja la luz?

Se pide a la comercializadora con tu CUPS y número de contrato, indicando la fecha de fin. Ella lo tramita con la distribuidora.

¿Tengo que quitar yo el contador?

No. El contador es de la distribuidora, va precintado y tocarlo es fraude. Si hay que retirar o precintar algo, lo hace ella.

¿Qué pasa si quiero volver a tener luz después de la baja?

Hay que pedir un alta nueva. Según la comunidad autónoma y el estado de la instalación puede exigirse documentación, así que consulta al órgano competente en industria.

¿Me pueden cobrar por dar de baja la luz?

Depende de tu contrato. Algunos incluyen permanencia o penalización, y otros no. Revisa tus condiciones antes de pedirla.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo