Picas de tierra: para qué sirven y cuántas hacen falta
La pica no es la toma de tierra de una vivienda española: es el refuerzo que se añade cuando el anillo de la cimentación no baja lo suficiente la resistencia. Entender ese orden resuelve casi todas las dudas del tema.
¿Qué es una pica de tierra y qué hace exactamente?
Una pica de tierra es un electrodo metálico que se hinca verticalmente en el terreno para dar a la instalación un camino de baja resistencia hacia tierra. Según la ITC-BT-18 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002), las puestas a tierra se establecen para limitar la tensión que las masas metálicas puedan presentar respecto a tierra, asegurar la actuación de las protecciones y reducir el riesgo que supone una avería en el material eléctrico.
No «absorbe» la corriente ni la hace desaparecer. Lo que hace es que una fuga a la carcasa de un aparato tenga un camino mucho más cómodo que el de una persona, y que el interruptor diferencial la detecte y corte con margen. Sin ese camino, el diferencial sigue instalado pero trabaja con mucho menos margen del que debería.
¿La toma de tierra de una vivienda es una pica?
Normalmente no, y este es el punto que aclara casi todas las dudas del tema. La ITC-BT-26 establece que en toda nueva edificación la toma de tierra se hace instalando, en el fondo de las zanjas de cimentación y antes de empezarla, un cable rígido de cobre desnudo formando un anillo cerrado que recorre todo el perímetro del edificio.
Las picas llegan después: a este anillo deberán conectarse electrodos verticalmente hincados en el terreno cuando se prevea la necesidad de disminuir la resistencia de tierra que pueda presentar el conductor en anillo. Es decir, la pica es el refuerzo, no la base, y cuando hace falta más de una se reparten proporcionalmente a lo largo del anillo. Para ese conductor en anillo la guía técnica recomienda cobre desnudo de 35 mm² y una profundidad de enterramiento de 0,8 m.
Por eso la pregunta «¿cuántas picas necesito?» casi nunca tiene respuesta de catálogo: depende de qué resistencia da ya el anillo y de cómo sea el terreno de debajo.
¿De qué depende la resistencia que se consigue?
De dos cosas: la geometría del electrodo y la resistividad del terreno. La guía técnica de la ITC-BT-18 da fórmulas de estimación en su tabla 5:
| Electrodo | Resistencia estimada | De qué depende sobre todo |
|---|---|---|
| Pica vertical | R = ρ / L | De la longitud enterrada de la pica |
| Conductor enterrado horizontalmente | R = 2 ρ / L | De la longitud del conductor |
| Placa enterrada | R = 0,8 ρ / P | Del perímetro de la placa |
Y la resistividad cambia muchísimo de un sitio a otro. La misma guía da valores medios orientativos: 50 Ω·m en terrenos cultivables y fértiles o terraplenes compactos y húmedos, 500 Ω·m en terraplenes poco fértiles y 3.000 Ω·m en suelos pedregosos desnudos y arenas secas permeables.
La consecuencia práctica es contundente: una misma pica, con la misma longitud, puede dar sesenta veces más resistencia en un terreno que en otro. Ninguna tabla genérica puede decir cuántas picas necesita una casa concreta sin medir.
Y hay un matiz que se olvida: la resistividad sube con las heladas —en el estrato helado puede alcanzar varios miles de Ω·m— y con la sequía, que en algunas zonas afecta hasta unos dos metros de profundidad. El reglamento pide que la resistencia no supere el valor previsto en cualquier circunstancia previsible, no solo el día bueno en que se midió.
¿Cuál es una resistencia de tierra correcta?
No hay un número universal, y creer que lo hay es el error más repetido del asunto. La ITC-BT-18 dice que el electrodo se dimensionará de forma que su resistencia sea tal que ninguna masa pueda dar lugar a tensiones de contacto superiores a 24 V en local o emplazamiento conductor y a 50 V en los demás casos.
O sea: el valor aceptable no se fija solo, sale de esa tensión límite y de la protección que corta la falta. Cuanto más sensible sea el diferencial que protege la instalación, más resistencia se puede tolerar; con un diferencial menos sensible, el listón baja. Un número suelto —«30 ohmios», «10 ohmios»— sin decir a qué diferencial acompaña no significa gran cosa.
Lo único que lo resuelve es medirla con un telurómetro, y esa medida forma parte de las comprobaciones que respaldan el certificado de instalación eléctrica.
¿Cómo se instala una pica y qué errores la estropean?
- Profundidad. Nunca inferior a 0,50 m, medida desde la parte superior del electrodo. Donde haya riesgo continuado de heladas, la guía recomienda 0,8 m.
- Separación entre picas. Si se ponen varias en paralelo para bajar la resistencia, la distancia mínima entre ellas es el doble de su longitud. Dos picas juntas no dan la mitad de resistencia: se estorban entre sí.
- La zanja se rellena con tierra, no con piedras ni material similar, para que mantenga la humedad. Y colocar el conductor en trazado sinuoso dentro de la zanja no mejora nada.
- Nunca sumergidas en agua. Los estratos por los que fluye agua —cerca de un río o un estanque— suelen ser pedregosos y muy permeables, con resistividades altas. Si el terreno lo pide, la salida es una pica más larga que alcance estratos mejores, no meterla en el agua.
- Las tuberías metálicas de otros servicios no se usan como toma de tierra. La ITC-BT-18 lo dice expresamente para agua, líquidos o gases inflamables y calefacción central, por razones de seguridad. Es el arreglo clásico de instalaciones viejas y es justo lo que no debe hacerse.
¿Qué dimensiones mínimas tiene un electrodo?
La guía técnica recomienda, como dimensiones mínimas: barras de Ø ≥ 14,2 mm en acero-cobre (recubrimiento de 250 µ) o Ø ≥ 20 mm en acero galvanizado; perfiles de espesor ≥ 5 mm y sección ≥ 350 mm²; tubos de diámetro exterior ≥ 30 mm y espesor ≥ 3 mm; placas de 1 m × 0,5 m o 1 m × 1 m con espesor ≥ 2 mm en cobre y ≥ 3 mm en acero galvanizado; y conductor desnudo de 35 mm² de cobre.
Un detalle que conviene saber, porque circula mucho lo contrario: la longitud mínima de las picas cilíndricas no la fija la guía, que remite a la norma de producto aplicable (UNE 21056 y UNE 202006). La cifra de «dos metros» que se repite en foros no es una exigencia literal del reglamento, aunque las picas comerciales para edificación se muevan en ese orden.
¿Puedo clavar yo una pica?
Clavar un hierro en el suelo parece bricolaje y no lo es, por dos motivos.
El primero es que la pica sola no protege a nadie: lo que protege es el conjunto —electrodo, conductor de tierra, borne principal de puesta a tierra y conductores de protección hasta cada punto de la vivienda—, y conectar ese conjunto a la instalación es trabajo de empresa instaladora habilitada en baja tensión.
El segundo es que no hay forma de saber si ha servido sin medir. Una pica clavada a ojo puede dejar la instalación exactamente igual de desprotegida que antes, con el agravante de que ahora parece que hay tierra. Y de los defectos eléctricos de una vivienda, los peores son siempre los que dan sensación de seguridad sin darla.
Lo de siempre, además: lo que hay antes de tu cuadro —acometida, caja general de protección y contador— es de la empresa distribuidora, va precintado y no se toca. Y como el certificado lo diligencia el órgano competente en industria de cada comunidad autónoma, el trámite concreto hay que consultarlo en el de la tuya.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas picas de tierra necesita una vivienda?
No hay un número fijo. En edificación el sistema base es el anillo de cobre desnudo de la cimentación, y las picas se añaden solo cuando hace falta bajar la resistencia que da ese anillo. Cuántas dependen de la resistividad del terreno y se determinan midiendo, no por tabla.
¿Sirve conectar la toma de tierra a la tubería del agua?
No. La ITC-BT-18 dice expresamente que las canalizaciones metálicas de otros servicios —agua, líquidos o gases inflamables, calefacción central— no deben utilizarse como tomas de tierra, por razones de seguridad.
¿Echar sal o agua alrededor de la pica mejora la toma de tierra?
Baja la lectura de forma temporal y acelera la corrosión del electrodo. El reglamento pide dos cosas incompatibles con ese truco: que la resistencia se mantenga por debajo del valor previsto en cualquier circunstancia previsible, y que los materiales no vean comprometidas sus características por efecto de la corrosión. La solución estable es más longitud enterrada o más electrodos bien separados.
¿La toma de tierra la pone la compañía eléctrica?
No. La toma de tierra forma parte de la instalación del edificio y de tu instalación interior. De la empresa distribuidora son la acometida, la caja general de protección y el contador, que van precintados y no se tocan.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. Reglamento electrotécnico para baja tensión (RD 842/2002)
- Ministerio de Industria y Turismo. Guía técnica de aplicación del REBT — GUÍA-BT-18: instalaciones de puesta a tierra
- Ministerio de Industria y Turismo. Guía técnica de aplicación del REBT — GUÍA-BT-26: prescripciones generales de instalación en viviendas