Diferencial de 40 A: cuándo hace falta
El 40 no habla de fugas, habla de cuánta corriente puede pasar por él. Confundir las dos cifras es la forma más rápida de comprar el diferencial equivocado.
Un diferencial de 40 A es el que aguanta 40 amperios de paso
En un diferencial de 40 A, los 40 amperios son la intensidad asignada: la corriente que puede circular por él sin sobrecalentarse. No marcan cuándo salta ante una fuga. Eso lo marca otra cifra, la sensibilidad, que en una vivienda es de 30 mA.
Por eso un diferencial «de 40 A y 30 mA» es perfectamente normal. El primer número habla del paso de corriente, el segundo de la fuga a tierra. Para repasar qué hace el aparato, tienes interruptor diferencial: qué es y qué protege.
La regla que decide el calibre
La ITC-BT-17 pide que los diferenciales de una vivienda tengan una intensidad asignada igual o superior a la del interruptor general automático. Y el interruptor general lo marca la potencia que prevé la instalación. La cadena es corta: potencia prevista, interruptor general, diferencial.
| Electrificación | Potencia a prever | Corriente aproximada | Diferencial no inferior a |
|---|---|---|---|
| Básica | 5.750 W | 25 A | 25 A |
| Elevada | 9.200 W | 40 A | 40 A |
Las potencias vienen de la ITC-BT-10 (no menos de 5.750 W por vivienda, y no menos de 9.200 W si es de electrificación elevada). La corriente sale de dividir entre 230 V. Si el interruptor general de tu cuadro es de 40 A, el diferencial tiene que ser de 40 A como mínimo. Uno de 25 A ahí no cumple, aunque funcione.
Qué pasa si montas uno de calibre corto
Un diferencial de 25 A detrás de un general de 40 A puede quedarse sin protección propia frente a sobrecargas, porque él no está para eso. Tampoco lo defiende nada antes si el general es más grande. Puede calentarse y envejecer mal, y lo notarás tarde.
No es una cuestión de «más grande es mejor». Un calibre de más no daña nada, pero tampoco mejora la protección contra fugas: esa la da la sensibilidad. Compra el que exige tu general, sin dar vueltas.
Cuándo conviene mirar el tuyo
Hay tres situaciones típicas. Has subido la potencia contratada y tu cuadro es antiguo. Estás reformando y vas a sumar circuitos, por ejemplo una placa de inducción o un cargador de coche. O has visto un diferencial pequeño al lado de un general grande y te ha dado dudas.
En los tres casos la respuesta honesta es la misma: mira lo que pone la carcasa de ambos y compáralos. Si coinciden o el diferencial es mayor, bien. Si no, toca llamar a alguien.
Cambiarlo no es cosa tuya
Sustituir un diferencial lo hace una empresa instaladora habilitada en baja tensión, con la instalación sin tensión y comprobándola después. Tú puedes leer, anotar y preguntar. La acometida, la caja general de protección y el contador son de la distribuidora y no se tocan nunca.
Si lo que te preocupa es que salta a menudo, cambiar de calibre no lo arregla. Mira antes salta el diferencial: cómo localizar la causa.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa 40 A en un diferencial?
Es su intensidad asignada, la corriente que puede circular por él sin calentarse. No tiene relación con la sensibilidad a fugas, que en vivienda es de 30 mA.
¿Cuándo necesito un diferencial de 40 A?
Cuando tu interruptor general automático es de 40 A, algo habitual en viviendas de electrificación elevada. La ITC-BT-17 pide que el diferencial tenga una intensidad asignada igual o superior a la del general.
¿Puedo poner un diferencial de 63 A en lugar de uno de 40 A?
Eléctricamente cumple la regla del calibre mínimo, pero no mejora la protección contra fugas. Conviene que lo valore una empresa instaladora habilitada, que mirará el conjunto del cuadro.
¿Puedo cambiar yo el diferencial?
No. Es trabajo de una empresa instaladora habilitada en baja tensión, con la instalación sin tensión y la comprobación posterior.
Fuentes
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