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Cuadro de protección: qué protege cada aparato

El reglamento no trata las protecciones como un montón de automáticos parecidos: las reparte en tres instrucciones distintas, una por cada peligro. Con esa clave, un cuadro se lee solo.

¿Qué es un cuadro de protección?

Un cuadro de protección es el conjunto de dispositivos que, a la entrada de la vivienda, cortan la corriente automáticamente cuando algo va mal: un cable que se calienta de más, una persona que recibe una derivación o una subida de tensión que llega desde la red. «Cuadro de protección» es como se le llama en la práctica; el nombre que usa el reglamento es cuadro general de mando y protección, y ese artículo cuenta dónde tiene que estar y qué lleva como mínimo. Este cuenta otra cosa: de qué peligro protege exactamente cada aparato, que es lo que casi nunca se explica.

¿Contra qué protege exactamente un cuadro?

El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) no trata las protecciones como un montón de automáticos parecidos. Las reparte en tres instrucciones técnicas distintas, una por cada peligro, y esa es la clave que hace legible cualquier cuadro.

Las tres familias de protección del REBT y a qué protege cada una.
FamiliaInstrucciónDe qué peligroA quién protegeAparato
SobreintensidadesITC-BT-22Sobrecargas, cortocircuitos y descargas atmosféricasAl cable y a la instalaciónMagnetotérmico o fusible calibrado
SobretensionesITC-BT-23Subidas de tensión transitorias que llegan por la redA los aparatos conectadosProtector contra sobretensiones
Contactos directos e indirectosITC-BT-24Choque eléctricoA las personas y animales domésticosInterruptor diferencial

Resumido en una frase: el magnetotérmico no te protege a ti, protege al cable; el diferencial no protege al cable, te protege a ti; y ninguno de los dos protege a la televisión. Un cuadro al que le falta una de las tres familias no está «peor equipado»: está sin cubrir un peligro concreto.

¿De qué protege el magnetotérmico?

De las sobreintensidades. La ITC-BT-22 abre diciendo que todo circuito estará protegido contra los efectos de las sobreintensidades que puedan presentarse en el mismo, y enumera de dónde vienen: sobrecargas debidas a los aparatos de utilización o a defectos de aislamiento de gran impedancia, cortocircuitos y descargas eléctricas atmosféricas.

Para las sobrecargas, la instrucción admite dos dispositivos: un interruptor automático de corte omnipolar con curva térmica de corte —el magnetotérmico de toda la vida— o cortacircuitos fusibles calibrados de características adecuadas. Para los cortocircuitos exige un dispositivo en el origen de todo circuito, con una capacidad de corte acorde a la intensidad de cortocircuito que pueda darse en ese punto. Cómo lo hace y por qué salta está en el magnetotérmico.

¿De qué protege el interruptor diferencial?

De los choques eléctricos. La ITC-BT-24 describe las medidas destinadas a asegurar la protección de las personas y los animales domésticos, y fija el dato que ordena todo lo demás: la tensión límite convencional es igual a 50 V, valor eficaz en corriente alterna, en condiciones normales.

En el esquema TT, que es el de las viviendas conectadas a la red pública española, la instrucción impone una condición que explica por qué la toma de tierra y el diferencial son inseparables: RA × Ia ≤ U, donde RA es la suma de las resistencias de la toma de tierra y de los conductores de protección, Ia la corriente que dispara el aparato y U la tensión de contacto límite. Con un diferencial de 30 mA la cuenta sale con resistencias de tierra razonables; sin toma de tierra, la masa del electrodoméstico puede quedarse en tensión sin que el aparato tenga por dónde disparar.

Hay un segundo papel del diferencial que se confunde a menudo con el primero. Un dispositivo de 30 mA o menos se reconoce además como medida de protección complementaria contra los contactos directos, «en caso de fallo de otra medida de protección o en caso de imprudencia de los usuarios» —pero la propia ITC-BT-24 avisa de que su uso no constituye por sí mismo una medida de protección completa y sigue exigiendo el aislamiento o las envolventes. El diferencial es la última red, no la primera. Lo que hace, clase por clase, está en el interruptor diferencial.

¿Hace falta un protector contra sobretensiones?

Aquí está el criterio que casi nadie cuenta, y no depende del gusto del instalador: depende de cómo llega la electricidad al edificio. La ITC-BT-23 distingue dos escenarios.

  • Situación natural. Cuando se prevé un bajo riesgo de sobretensiones porque la instalación está alimentada por una red subterránea en su totalidad, no se requiere ninguna protección suplementaria contra sobretensiones transitorias. Una línea aérea de conductores aislados con pantalla metálica unida a tierra en sus dos extremos se considera equivalente a una subterránea.
  • Situación controlada. Cuando la instalación se alimenta por —o incluye— una línea aérea con conductores desnudos o aislados, se considera necesaria la protección contra sobretensiones de origen atmosférico en el origen de la instalación. También se trata como situación controlada un caso natural en el que convenga proteger por continuidad de servicio o por el valor de los equipos.

Dos matices que evitan malentendidos. El primero: esta instrucción trata las sobretensiones transitorias que se transmiten por las redes de distribución —rayo lejano, conmutaciones y defectos de red—, y dice expresamente que no trata la descarga directa del rayo. El segundo: la norma clasifica los equipos por la tensión que deben soportar a la onda de choque, y para una instalación monofásica de 230 V van desde 6 kV en categoría IV (lo que se conecta en el origen, como el contador) hasta 1,5 kV en categoría I (equipos electrónicos muy sensibles, como un ordenador). Por eso la ITC-BT-17 incluye el protector en la lista del cuadro con una coletilla condicional: «si fuese necesario».

¿Y el interruptor general? ¿Y el ICP?

Ninguno de los dos es una protección más de la lista anterior, y conviene no mezclarlos. El interruptor general automático sí protege: la ITC-BT-17 lo exige de corte omnipolar, accionable a mano, dotado de elementos de protección contra sobrecarga y cortocircuitos, con un poder de corte de 4.500 A como mínimo, y deja escrito que es independiente del interruptor de control de potencia.

El ICP, en cambio, no está ahí por seguridad: limita el consumo a la potencia contratada, va en una caja precintable y en compartimento independiente, inmediatamente antes de los demás dispositivos. Que salte el ICP y que salte el IGA son dos averías distintas con dos causas distintas.

Dónde acaba lo que puede hacer un particular

Leer el cuadro desde fuera, contar aparatos y probar el botón de test es del usuario. Añadir, sustituir o recolocar una protección es modificar la instalación, y eso corresponde a una empresa instaladora habilitada en baja tensión, que además puede acreditarlo ante el órgano competente en materia de industria de la comunidad autónoma mediante el certificado de instalación eléctrica. El dimensionado no es opinable: el poder de corte, la sensibilidad y el calibre se eligen por cálculo, no por lo que había antes.

Y aguas arriba del cuadro no hay margen de interpretación: la acometida, la caja general de protección y el contador son propiedad de la empresa distribuidora, van precintados y manipularlos o romper un precinto es fraude. El compartimento del ICP es precintable por el mismo motivo. Conviene recordarlo porque bajar el interruptor general no deja esa parte sin tensión: por delante del cuadro sigue habiendo corriente aunque en casa esté todo apagado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un cuadro de protección?

Es el conjunto de dispositivos situados a la entrada de la vivienda que cortan la corriente automáticamente cuando se produce una sobreintensidad, una sobretensión o un contacto eléctrico peligroso. Su nombre reglamentario en el REBT (RD 842/2002) es cuadro general de mando y protección, y lo regula la ITC-BT-17.

¿Qué diferencia hay entre el magnetotérmico y el diferencial?

Protegen cosas distintas. El magnetotérmico cubre las sobreintensidades —sobrecargas y cortocircuitos— y su función es que el cable no se caliente por encima de lo admisible, según la ITC-BT-22. El interruptor diferencial cubre los contactos indirectos, es decir, protege a las personas frente al choque eléctrico, según la ITC-BT-24. Uno protege a la instalación y el otro a quien vive en ella.

¿Es obligatorio el protector contra sobretensiones en una vivienda?

Depende de cómo se alimente la instalación. La ITC-BT-23 llama situación natural a la instalación alimentada por una red subterránea en su totalidad, y en ese caso no requiere protección suplementaria contra sobretensiones transitorias. Llama situación controlada a la que se alimenta por o incluye una línea aérea con conductores desnudos o aislados, y ahí sí considera necesaria la protección en el origen de la instalación. La ITC-BT-17 lo recoge en el cuadro con la fórmula «si fuese necesario».

¿Por qué el diferencial necesita toma de tierra?

Porque en el esquema TT, el de las viviendas conectadas a la red pública, la ITC-BT-24 exige que se cumpla RA × Ia ≤ U: la resistencia de la toma de tierra y de los conductores de protección, multiplicada por la corriente de disparo del dispositivo, no puede superar la tensión de contacto límite, que es de 50 V en condiciones normales. Sin toma de tierra, la corriente de defecto puede no encontrar camino y la masa del aparato quedar en tensión.

¿El ICP es una protección de seguridad?

No. El interruptor de control de potencia limita el consumo a la potencia contratada y va en un compartimento independiente y precintable. El interruptor general automático sí es una protección, con capacidad de corte de 4.500 A como mínimo, y la ITC-BT-17 dice expresamente que es independiente del ICP y que no puede ser sustituido por él.

¿Cuántos diferenciales debe tener un cuadro?

La ITC-BT-25 establece como mínimo un interruptor diferencial por cada cinco circuitos instalados. Si se instala más de un diferencial en serie, la ITC-BT-17 exige que exista selectividad entre ellos, y la ITC-BT-25 que todos los circuitos queden protegidos a 30 mA como máximo.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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