Cuadro secundario
Un garaje, una caseta o una buhardilla no necesitan cinco cables largos desde el cuadro de casa: necesitan una línea y un reparto en destino. Eso es un subcuadro, y su punto débil casi nunca está dentro.
¿Qué es un cuadro secundario?
Un cuadro secundario, o subcuadro, es un cuadro más pequeño que se alimenta desde el cuadro general de la vivienda y agrupa allí, ya protegidos, los circuitos de una zona concreta: un garaje, un trastero, una caseta del jardín, una buhardilla, un taller o una ampliación que se ha hecho después.
La idea que lo explica todo es esta: el cuadro secundario no reparte la casa, reparte una zona. Sigue habiendo un único cuadro general de mando y protección, que es el que define el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) en su ITC-BT-17 y el único al que llega la derivación individual. Todo lo demás cuelga de él.
¿En qué se diferencia del cuadro general?
| Cuadro general de mando y protección | Cuadro secundario | |
|---|---|---|
| Qué lo alimenta | La derivación individual que viene del contador | Una línea que sale del propio cuadro general |
| Cuántos hay | Uno por vivienda | Los que haga falta, o ninguno |
| ¿Lo exige el reglamento? | Sí, con un contenido mínimo | No: es una decisión de diseño de la instalación |
| Qué protege | Toda la vivienda, circuito a circuito | Solo los circuitos de su zona |
| Dónde suele estar | Junto a la entrada de la vivienda | En la zona que alimenta: garaje, caseta, buhardilla… |
¿Cuándo tiene sentido poner uno?
- Una zona alejada del cuadro. Un garaje separado o una caseta al fondo del jardín: llevar allí una sola línea y repartir en destino sale mejor que tirar cinco cables largos desde el cuadro de casa.
- Una ampliación posterior. Cuando se cierra un porche, se habilita un bajocubierta o se monta un taller, el cuadro original suele estar lleno y sin carril libre.
- Una zona con un régimen distinto. Exterior, húmedo o con máquinas: separarla evita que una fuga en la manguera del jardín deje sin luz media casa.
- Un uso que conviene aislar. Un congelador, un equipo de riego o cualquier cosa que no debe quedarse sin corriente porque haya saltado algo en otra parte.
Lo que no es motivo suficiente es «me he quedado sin sitio en el cuadro». Si el cuadro se ha quedado pequeño para la propia vivienda, lo que toca valorar es cambiar el cuadro, no colgar un subcuadro a su lado para seguir estirando una instalación que ya iba justa.
¿Qué lleva dentro un cuadro secundario?
Un subcuadro es, en pequeño, lo mismo que el cuadro grande: un corte general propio para poder dejar la zona sin tensión sin apagar la casa entera, su interruptor diferencial, que es lo que hace que una fuga en el garaje no tire el diferencial del salón, y un magnetotérmico por cada circuito de la zona, dimensionado para la sección del cable que protege.
La envolvente importa más que en el interior de la vivienda, porque el sitio suele ser peor: un cuadro en un garaje, en un sótano o a la intemperie necesita un grado de protección acorde al ambiente, con el cierre y los pasacables correspondientes. Un cuadro doméstico de plástico atornillado en la pared de una caseta húmeda es una avería esperando fecha.
La línea que lo alimenta es la mitad del trabajo
El error más repetido está aguas arriba, no dentro del subcuadro: tirar hasta él un cable pensado para un enchufe. Esa línea tiene que soportar la suma de lo que se va a conectar detrás y, si el recorrido es largo. Y en un jardín o un garaje separado suele serlo, la caída de tensión obliga a subir la sección por encima de lo que pediría el consumo. Cómo se elige está en la sección de cable.
Y hay un detalle de tendido: llevar una línea a una edificación separada no es lo mismo que pasar un cable por un tabique. Cambian el tipo de canalización, el enterramiento y las protecciones frente a daños mecánicos, y el REBT tiene instrucciones propias para cada forma de instalación.
¿Por qué salta el cuadro general en vez del secundario?
Porque las protecciones no están coordinadas. La idea de la selectividad es que ante un fallo dispare la protección más cercana al problema y solo esa: si hay un cortocircuito en la caseta, debe caer el magnetotérmico de la caseta y no el general de la casa. Cuando ocurre al revés, normalmente la protección de cabecera del subcuadro está mal elegida frente a la del cuadro general. O el diferencial de aguas arriba está recogiendo las fugas de toda la instalación a la vez.
Ese síntoma (sube y baja el general sin que nadie sepa por qué) es de los que conviene diagnosticar entero antes de tocar nada; el método está en cómo localizar la causa cuando salta el diferencial.
¿Lo puedo montar yo?
Añadir un cuadro secundario es ampliar la instalación: hay una línea nueva, protecciones nuevas y, muchas veces, más potencia demandada. Eso corresponde a una empresa instaladora habilitada en baja tensión, que además valorará si la actuación exige un certificado de instalación eléctrica nuevo, es lo habitual cuando se amplía o se alimenta una edificación distinta, .
Qué documentación hay que presentar y ante quién lo fija el órgano competente en materia de industria de cada comunidad autónoma: es lo que más varía de una región a otra.
Y el límite de siempre, que no depende de cuántos cuadros haya: la acometida, la caja general de protección y el contador son de la empresa distribuidora, van precintados y no se tocan. Lo que puede crecer es lo que hay de tu cuadro hacia dentro.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un cuadro secundario?
Es un cuadro más pequeño alimentado desde el cuadro general de la vivienda que agrupa y protege los circuitos de una zona concreta: garaje, trastero, caseta, buhardilla o una ampliación posterior. No sustituye al cuadro general de mando y protección, que sigue siendo uno solo por vivienda.
¿Es obligatorio tener un cuadro secundario?
No. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) exige un cuadro general de mando y protección con un contenido mínimo, pero el subcuadro es una decisión de diseño de la instalación: se pone cuando hay una zona alejada, una ampliación o un uso que conviene separar.
¿Qué protecciones lleva un cuadro secundario?
Un corte general propio para dejar la zona sin tensión sin apagar la casa, su propio interruptor diferencial (para que una fuga en esa zona no tire el diferencial general) y un magnetotérmico por cada circuito, dimensionado para la sección del cable que protege.
¿Por qué salta el cuadro general y no el secundario?
Porque las protecciones no están coordinadas. Con selectividad, ante un fallo dispara solo la protección más cercana al problema. Si cae el general, suele ser que la protección de cabecera del subcuadro está mal elegida frente a la del cuadro general, o que el diferencial de aguas arriba recoge las fugas de toda la instalación.
¿Qué cable hace falta para alimentar un subcuadro?
Uno dimensionado para la suma de lo que se conecte detrás y para la longitud del recorrido: en un garaje separado o una caseta del jardín la caída de tensión suele obligar a subir la sección por encima de lo que pediría el consumo. Lo calcula la empresa instaladora con los criterios del reglamento.
¿Necesito boletín para poner un cuadro secundario?
Ampliar la instalación con una línea y protecciones nuevas suele exigir un certificado de instalación eléctrica emitido por una empresa instaladora habilitada, sobre todo si se alimenta una edificación distinta o se amplía la potencia. Qué se presenta y ante quién lo fija el órgano competente en industria de cada comunidad autónoma.
Fuentes
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