Inicio › Cuadro eléctrico › ITC-BT-23: protector de sobretensiones en vivienda

Protección contra sobretensiones

No la decide el gusto del instalador: la ITC-BT-23 la exige según cómo llegue la electricidad al edificio. Y el aparato no protege ni el cable ni a las personas, sino lo que hay enchufado.

¿Qué es la protección contra sobretensiones?

La protección contra sobretensiones es el dispositivo del cuadro eléctrico que desvía a tierra las subidas de tensión breves que llegan por la red. Lo hace antes de que alcancen a los aparatos de la casa. No protege el cable, como hace el magnetotérmico, ni a las personas, como hace el interruptor diferencial. Protege a los equipos conectados, y sobre todo a los electrónicos.

Hay una segunda respuesta que casi nunca se da: en España esto no se decide por gusto. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) le dedica una instrucción entera, la ITC-BT-23. El criterio para exigir la protección depende de cómo llega la electricidad al edificio, no de lo caro que sea lo que hay enchufado.

¿Qué es exactamente una sobretensión?

Una sobretensión es una tensión más alta que la normal de la instalación. Lo que cambia por completo el problema es cuánto dura, porque de ahí salen dos fenómenos distintos que se confunden constantemente.

Los dos tipos de sobretensión, y por qué no los ataja el mismo aparato.
Sobretensión transitoriaSobretensión permanente
Cuánto duraUn instante: se mide en microsegundosSe mantiene mientras dure el fallo
De dónde vieneOrigen atmosférico (un rayo lejano), maniobras de conmutación en la red y defectos en la propia redUn fallo en la instalación de suministro, típicamente la pérdida del conductor neutro
Qué le pasa al aparatoEl pico perfora el aislamiento de la electrónica; a veces no se nota hasta semanas despuésEl aparato recibe una tensión sostenida muy por encima de la suya y se quema
Qué lo atajaEl protector contra sobretensiones transitorias, que es del que habla la ITC-BT-23Un dispositivo distinto, de sobretensiones permanentes, que corta el suministro mientras dura el fallo

El matiz explica una decepción frecuente: quien puso un protector «por si acaso» y aun así perdió los aparatos probablemente sufrió lo segundo. Son dos problemas y dos aparatos.

¿Cuándo obliga el reglamento a ponerla?

La ITC-BT-23 no dice «siempre» ni «nunca»: distingue dos situaciones según cómo se alimenta la instalación.

  • Situación natural. Se prevé un bajo riesgo de sobretensiones porque la instalación está alimentada por una red subterránea en su totalidad. En ese caso no se requiere ninguna protección suplementaria contra sobretensiones transitorias. Una línea aérea con conductores aislados y pantalla metálica unida a tierra en sus dos extremos se considera equivalente a una subterránea.
  • Situación controlada. La instalación se alimenta por (o incluye) una línea aérea con conductores desnudos o aislados. Entonces se considera necesaria la protección contra sobretensiones de origen atmosférico en el origen de la instalación. También se trata como situación controlada un caso natural en el que convenga proteger por continuidad de servicio o por el valor de los equipos.

Dicho de otro modo: si a tu edificio la luz le llega por un poste, la protección deja de ser opcional. Si llega enterrada, es una mejora voluntaria perfectamente defendible en una casa llena de electrónica. La propia instrucción deja claro un límite: aquí se tratan las sobretensiones que se transmiten por las redes de distribución. No entra la descarga directa de un rayo sobre el edificio, que es terreno de un pararrayos y de otra normativa.

¿Por qué se habla de «categorías» de equipos?

La ITC-BT-23 clasifica los equipos según la sobretensión que son capaces de soportar, y esa clasificación es la que justifica dónde se pone cada protección:

  • Categoría I: equipos muy sensibles, con electrónica de por medio, que solo admiten sobretensiones muy bajas.
  • Categoría II: los receptores de uso corriente, como los electrodomésticos y las herramientas portátiles.
  • Categoría III: la aparamenta del cuadro, los embarrados, las canalizaciones y los aparatos con conexión fija.
  • Categoría IV: lo que está en el origen de la instalación, como los contadores y los equipos de medida y protección primarios.

La idea práctica: el pico se rebaja escalón a escalón, así que cuanto más cerca del origen actúe la primera protección, menos llega a lo que menos aguanta.

Tipo 1, Tipo 2 y Tipo 3: ¿en qué se diferencian?

Los protectores se clasifican por tipos en su norma de producto (la serie UNE-EN 61643 para dispositivos de protección contra sobretensiones de baja tensión). No son gamas de calidad, son puestos distintos dentro de la instalación.

Para qué sirve cada tipo de protector y dónde se coloca.
TipoPara qué está pensadoDónde se instala
Tipo 1Descargar corrientes de rayo muy altas; propio de edificios con pararrayos o con riesgo de impacto directoEn el origen de la instalación, en cabecera
Tipo 2Sobretensiones transitorias transmitidas por la red. Es el habitual en el cuadro de una viviendaEn el cuadro general de mando y protección
Tipo 3Protección fina, de acabado, para un equipo concreto muy sensible. Nunca sustituye a un Tipo 2 aguas arribaJunto al aparato que se quiere proteger

En una vivienda corriente lo que se plantea es un Tipo 2 en el cuadro; los demás aparecen si hay pararrayos o un equipo especialmente delicado.

Lo que un protector contra sobretensiones no hace

  • No sustituye al diferencial ni al magnetotérmico. Son tres funciones distintas: fugas, exceso de corriente y picos de tensión. Quitar una para poner otra no es un ahorro, es dejar la instalación coja.
  • No funciona sin una toma de tierra en condiciones, porque su trabajo consiste precisamente en derivar el pico a tierra. Si la tierra de la casa es mala, el protector tiene poco adonde enviar la energía. Antes de plantearse uno, merece la pena entender cómo está montada la toma de tierra de la vivienda.
  • No es para siempre. Los protectores se degradan con cada descarga que absorben; por eso muchos llevan un indicador de estado (una ventanita que cambia de color) o un cartucho sustituible. Un protector agotado sigue puesto en el cuadro y ya no protege nada, y eso solo se ve mirándolo.
  • No cubre la descarga directa del rayo sobre el edificio, como se ha dicho más arriba.

¿Puedo instalarlo yo en el cuadro?

Añadir un protector significa modificar la instalación. Ocupa carril en el cuadro, necesita su propia protección de respaldo y debe conectarse al conductor de protección con la sección y el recorrido correctos.

Eso es trabajo de una empresa instaladora habilitada en baja tensión, que además es quien puede valorar si el caso del edificio es situación natural o controlada. Si la actuación va más allá y toca el cuadro entero, lo que corresponde está explicado en cuándo toca cambiar el cuadro eléctrico.

Los requisitos de tramitación (cuándo hace falta certificado de instalación y ante quién se presenta) dependen del órgano competente en materia de industria de cada comunidad autónoma. Pregunta en el de la tuya.

Y la frontera que no se cruza nunca, con protector o sin él: la acometida, la caja general de protección y el contador son de la empresa distribuidora, van precintados y no se tocan. Lo que puedes revisar empieza en tu cuadro. El reparto completo de propiedad está en la acometida eléctrica.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el protector contra sobretensiones en una vivienda?

Depende de cómo se alimente la instalación. La ITC-BT-23 del REBT (RD 842/2002) distingue situación natural (alimentación por red subterránea en su totalidad, donde no se requiere protección suplementaria) y situación controlada (alimentación por línea aérea con conductores desnudos o aislados), en la que sí se considera necesaria la protección en el origen de la instalación.

¿Qué diferencia hay entre sobretensión transitoria y permanente?

La transitoria es un pico de microsegundos que llega por la red, por un rayo lejano o por maniobras y defectos de la propia red; es de la que trata la ITC-BT-23. La permanente es una tensión alta mantenida mientras dura un fallo, típicamente la pérdida del neutro, y la ataja un dispositivo distinto que corta el suministro.

¿Qué protector necesito, Tipo 1, Tipo 2 o Tipo 3?

En una vivienda corriente lo que se plantea es un Tipo 2 en el cuadro general. El Tipo 1 es para edificios con pararrayos o riesgo de impacto directo, y el Tipo 3 es protección fina junto a un equipo muy sensible, que nunca sustituye a un Tipo 2 aguas arriba.

¿Un protector contra sobretensiones me salva de un rayo?

No de la descarga directa sobre el edificio: la propia instrucción dice que trata las sobretensiones que se transmiten por las redes de distribución, no el impacto directo, que corresponde a un pararrayos y a otra normativa. Sí actúa frente al pico que llega por la línea cuando el rayo cae lejos.

¿Cómo sé si mi protector sigue funcionando?

Se degrada con cada descarga que absorbe, así que hay que mirarlo: la mayoría llevan un indicador de estado visible o un cartucho sustituible. Un protector agotado sigue montado en el cuadro y ya no protege, y eso no se nota en el uso diario.

¿Puedo montarlo yo mismo en el cuadro?

No: añadirlo es modificar la instalación y requiere protección de respaldo y una conexión correcta al conductor de protección, así que corresponde a una empresa instaladora habilitada en baja tensión. La acometida, la caja general de protección y el contador, en cualquier caso, son de la distribuidora y no se tocan.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo